lunes 23 de noviembre de 2009

"Cantador", un toro con poder


Nombre: Cantador nº 82 negro 630 k.
Ganadería: Hnos. Aguirre Fernández-Cobaleda
Lidiado: 6 de Septiembre de 2004 Valladolid
Mario Campillo: 2 orejas

Cuando sale el toro se acaban las tonterías. Cuando en el ruedo impone su ley el toro, bravo o manso, con presencia y poder, todo se mira con otros ojos. La lidia se convierte entonces en un cara o cruz. Así salió el sexto toro, un animal de 630 kilos bien repartidos, serio de cara, astifino y con mucho poder.
Mucho toro, podría pensarse, para Mario Campillo, que dos horas antes acababa de tomar la alternativa con uno que pareció el hermano pequeño de éste. Mucho toro para Campillo, sin duda, y mucho toro también para cualquiera que no hubiera mostrado la determinación que mostró con él el nuevo matador.
“Cantador” no acudió mal al capote, aunque donde enseñó por primera vez su verdadera condición fue en el caballo. Tomó dos buenos puyazos, recargando con más fuerza y poder que bravura en dos excelentes varas de El Patilla. Ya entonces estaba el toro perfectamente definido: era un manso con poder, exigente pero sin genio, que en banderillas apretó mucho, siempre hacia adentro, y en la salida de los pares.
No era toro fácil, y mucho menos para un torero nuevo. Sin embargo, Campillo no se amilanó. Se dobló con garra, y luego procuró sacarle siempre la muleta por abajo. Sólo así iba largo el toro, porque por alto, o si enganchaba la tela, punteaba y se quedaba debajo. Las dos últimas series de naturales tuvieron un gran nivel, por la entrega del torero, por la largura de los muletazos y por la emoción que puso el toro. Mató Campillo de una buena estocada y le concedieron las dos orejas. Era de justicia.

sábado 21 de noviembre de 2009

Joselito no se hizo con la bravura de "Descarado"



Nombre: Descarado nº 23 colorado 523 k.
Ganadería: El Torreón
Lidiado: 21 de Mayo de 2003 Madrid
Joselito: ovación


El carácter de la plaza varia según las tardes. Hace dos días se abraso a unos novilleros y ayer se aplaudía todo a una figura. La figura., Joselito, derrochó animosidad, lo cual no es poco para su carácter y muy poco para una figura. Esa animosidad la valoró el público en el aplausómetro con enormes ovaciones, sin reparar en que con un toro de Puerta Grande de El Torreón, un toro bravo, pronto y alegre, José no paró de pajarear. La faena transcurrió al ritmo que marcó el colorado, bien armardo cuarto bis, que se arrancaba a la muleta con una especie de "allá voy". No existieron la ligazón, ni el mando, ni la quietud, ni, por supuesto la hondura. Es más; se sucedieron enganchones, destemplados pases, carreritas por aquí, carreritas por allá. Daba igual. Los tendidos habían principado a batir las palmas desde el mismo momento en que se lo sacó a los medios y no cesaron hasta la muerte del toro, que embistió y embistió, con la única duda de saber a ciencia cierta descolgaba hasta el final de los muletazos. Todavía pidieron la oreja por un buen espadazo perdiendo el engaño en el embroque. Una pañolada de cualquier otra plaza menos de Madrid.

jueves 19 de noviembre de 2009

"Víbora" un bravo toro de Victoriano del Río



Nombre: Víbora nº 25 negro salpicado
Ganadería: Victoriano del Río
Lidiado: 30 de Agosto de 2002 San Sebastián de los Reyes
Manuel Caballero: 2 orejas


Toro de bravura y clase excepcionales. De tan bueno y bravo que era, no fue fácil, porque en todo momento exigió un temple y una profundidad de no tenían término medio ni respiro. No estar a la altura de "Víbora" hubiera sido un petardo gordo, lo que desde luego no sucedió. Se pidió el indulto, aunque en esta ocasión el presidente no lo concedió.
Ya en el capote demostró calidad. Juan Francisco Peña se agarró con clase en un puyazo muy medido, del que salió suelto. Ese fue el único feo de un toro bravísimo en la muleta, a la que embistió desde largo con recorrido, son y fijeza, rebozándose por abajo con el torero. Nunca más volvió a flojear, aunque en algún remate volvió a perder las manos; poco, un segundo, porque ahí estaba otra vez en pie, embistiendo sin descanso.
Caballero vio pronto el toro. Le vio en el capote, en las suaves verónicas que interpretó de recibo y en el quite; y le vio muy bien en el inicio de la faena de muleta. Puesto con la derecha muy largo, citó a "Víbora", que acudió pronto y alegre. Así poco a poco, fueron sucediéndose las series de derechazos y naturales, a cual mejores, todas limpias, sacando siempre la muleta por debajo de la pala del pitón. Dentro de su inmensa calidad, el toro también fue exigente, porque obligó a Caballero a que le llevase muy embebido y toreado, pues era de esa manera como llegaba hasta el final en su recorrido. Todo lo que hizo el torero fue bueno: muletazos y remates con temple y gusto, con cadencia y compás, a ritmo lento todo ello. Gran faena de Manuel Caballero, porque el compromiso era así de simple: estar o no a la altura de un toro bravo de verdad. Y lo estuvo. Sin matices y sin peros. Rotundamente.

martes 17 de noviembre de 2009

"Avellanito" de Castillejo de Huebra



Nombre: Avellanito nº 112 negro 484 k.
Ganadería: Castillejo de Huebra
Lidiado: 9 de Septiembre de 2001 Valladolid
Jesulín de Ubrique: ovación
El de Castillejo de Huebra que salió al ruedo en tercer lugar, un toro enrazado y exigente, bajo y muy ofensivo por delante, demostró poder en el caballo al que derribó tras una dura pugna. Tras la segunda vara, Ortega Cano quiso redimir su desgana ante su primero, pero entre las indicaciones de su peón Curro Cruz y sus propias dudas acabó todo en una tentativa de quite. Otro fiasco más, que provocó las protestas airadas del público que llenó la mitad de los tendidos. Jesulín de Ubrique se mostró técnico y dominador, aunque sus pases carecieran de una trayectoria centrípeta. El perfecto manejo de la ecuación que combina la distancia y la colocación hizo que el gaditano a punto estuviera de tocar pelo, pero la espada lo alejó del triunfo.

domingo 15 de noviembre de 2009

"Mimoso" le abrió la Puerta del Príncipe



Nombre: Mimoso nº 136 negro 570 k.
Ganadería: Fermín Bohórquez
Lidiado: 30 de Marzo de 2008 Sevilla
Diego Ventura: 2 orejas
El sexto fue el mejor de los seis. Muy descolgado en sus embestidas. A ese lo recibió en la puerta de chiqueros y trató de encelarle con el marsellés. No salió lucida la cosa. Cada uno por su lado. A ese sí le recetó dos de castigo, el primero de frente, de gran nivel.
Ventura se vino arriba en banderillas con “Guaraná”. Con protectores en manos y patas, se gustó en los galopes de costado. El caballo por sí solo era un espectáculo. Lo propició también ventura, que le hizo arrodillarse primero y sentarse después. Puesta en escena. Después, el espectáculo llegó con “Distinto”. Dos farpas tremendas. Citando desde la segunda raya, dejando llegarse al toro hasta la primera. Unos metros nada más. Para quebrar en ese instante. Embroques milimétricos. Al pitón contrario. Asombroso.
El rejón de muerte hizo rodar al toro sin puntilla. La espada cayó un pelín baja. De efecto fulminante. Clamor total y las dos orejas de ‘Mimoso' en sus manos. Vibró la banda, que se arrancó con Nerva y Churumbelerías. Gustándose también. Escogido repertorio.

sábado 14 de noviembre de 2009

"Tabernero", un "algarra" de vacas



Nombre: Tabernero nº 20 negro 522 k.
Ganadería: Luis Algarra
Lidiado: 23 de Junio de 2007 Algeciras
El Cid: 2 orejas

A El Cid le salió un toro de vacas, porque además de noble era bravo como un tejón. Ni siquiera una espectacular vuelta de campana fue capaz de frenar su deslumbrante embestida. Manuel Jesús cada vez torea mejor con la mano derecha, y lo demostró en tres ligadas y emocionantes series en la que hubo muchos muletazos magníficos, muy ajustado con el toro, metiendo el pecho e imprimiendo calidad y hondura.
Extrañamente, no lo cuajó por naturales, porque la profundidad del toro estuvo por encima de un toreo escaso de ajuste y de muleta volandera. Tras una estocada superior, cortó dos orejas.

Foto: Mauricio Berho


jueves 12 de noviembre de 2009

"Jacheador" un novillo, ni soñado



Nombre: Jacheador nº 17 negro
Ganadería: Antonio Palla
Lidiado: 16 de Abril de 2006 Arles
Marco Leal: 2 orejas

Marco Leal debutó con picadores y lo hizo con un novillo de ensueño al que se le concedió la vuelta al ruedo. Leal, heredero de una dinastía de toreros arlesianos, estuvo bien, disfrutó de lo lindo, toreó lo más largo y profundo que pudo y los arlesianos se volcaron con él.